En estas salinas tradicionales obtenemos nuestra flor de sal. Las salinas consisten en depósitos formados en la arena que paulatinamente son inundados por el agua de mar, la cual en el transcurso de la producción es constantemente sometida a estrictos controles analíticos.
En el proceso de evaporación del agua intervienen única y exclusivamente dos factores 100% naturales: la acción del sol y del viento. Este es el motivo por el que la cosecha de flor de sal tiene lugar siempre entre los meses de junio y septiembre. A diferencia de la sal marina común, nuestra flor de sal es rica en matices gustativos y dietéticamente saludable, ya que su cantidad de cloruro sódico es claramente inferior.
Otro valor añadido es su alto contenido en oligoelementos y minerales esenciales como el magnesio y potasio entre otros.